Hola «Amor»

Debo escribirte, para que sepas que tu tuviste la culpa!
Si!!! Tu tuviste la culpa que esa adrenalina que provocaba tu presencia, ya no este! Se esfumó, junto con ella se fue mi atracción por ti.
Veía en tus ojos el engaño, sabía que existía alguien más, pero mi mente y sentimientos no dejaban ir ese cariño inmenso hacia ti.
Me quejaba día y noche del poco amor que me demostrabas, pero prefería seguir aguantando, no tenia el valor de dejarte.
Me acostumbre a ser tanto una sombra, a que no me amaras, que se me olvido que un día fui sol.
Tú tuviste la culpa, por que cuando encontré la luz, entendí que no somos animales salvajes.
No me quedaré más! Mirame marchar, pues nunca pensaste en las consecuencias de engañarme
Entiendo amor que no estamos exentos de sentir deseo, nunca te pedí que fueras un santo, mucho menos un monjigato.
Sobrepasaste esa reacción química del cuerpo y me engañaste, recorriendo su piel más veces que la mía, llenando su cara de sonrisas, esas sonrisas que al principio en mi, eran de satisfacción.
Estuviste por propia voluntad con ella, mintiendome..!
Y no te justifiques, que por más intensa que fuera la tentación, yo jamás te engañe.
No tuviste voluntad y menos amor, nunca me dijiste que la fidelidad no era algo natural para ti, creo que te equivocaste de mujer, pues yo creia en ti y en tu lealtad.
Hoy me voy por que ME AMO, te dejo esta carta, para que comprendas que te ame, que la fidelidad no era por tu ausencia de deseo, si no tu falta de autocontrol..
Ser fíel, amar y respetar es una desicion, un acto de voluntad, que tu jamás tuviste.
Adiós por que ya no voy a pelear contigo ni por ti, Si tanto me tengo que esforzar para demostrarte que valgo la pena para ti, tal vez eres tu quien no vales la pena para mí.
Atte. Tu «Cariño»