
Creo que no has logrado comprender cuanto te lloré, fueron días, noches enteras, pero no era por haberte perdido.
Lloré por el coraje, por todas las frases que no te pude decir, por las mentiras que me creí.
No te culpo a ti, me culpo a mi! por haber caído de mis estándares contigo, me desahogue escribiendo, aprentando la boca para que callara.
Entre llanto, mi coraje de ser más fuerte, de no verme débil, entre pies descalzos sin prisa, regrese a ser yo.
Si claro que te lloré, lloré como antes, como siempre y como nunca, hasta tener los ojos hinchados.
Como magdalena, por perderme a mi para retenerte a ti! Ahora entre suspiros que confunden el ayer y aquellas huellas que no se ven, te pido que no me hables, que no regreses.
Por que si crees que por haberte llorado, tienes derecho, te equivocaste, eso que tuvimos fueron pasos que no han de ser, sueños que al principio cobijan y luego suicidan.
Vete!! Que tu en mi ya no me causarás de nuevo llantos que no saben a donde van..