Te quiero a ti

Llenas mi mente de poesías escritas, contigo aprendí a inhalar la vida, supe volver a querer, creía no volver a tener paz.
Ahora solo con verte nutres todas mis noches en epifanías, que solo susurran tu nombre. Y claro, yo frágil por ti, yo ebria de ti, necesitada de tu cuerpo, me dejo llevar.
Como te explico que tenerte fue el pecado más dulce que probé, divague en tu ser por un pequeño instante. Un momento de satisfacción entre lo divino y lo terranal.
De seguro, esto debe sentir un adicto.
Quiero una noche más, donde regresen a mi los pecados incautos, donde mis jadeos recorran tu cuello, donde me vuelvas a querer.
Quiero amarte, deja que el sudor de nuestros cuerpos tenga la esencia de la culpa.
Quiero que conozcas una pizca de mi, que te extravies al ver el universo que llevo dentro, en donde despojo cada prenda de ti incasantemente hasta llegar a ese espíritu que me hizo volver a sentirme en paz
Aun así cada día que pasa yace la idea de no solo quererte y desearte, si no amarte!
 Dejemos estos sueños de placer, pues solo son escasos minutos trotando sobre mundos de noches inhóspitas, dejemos esto en una hilaridad. 
Por que para conseguir las cosas, no basta solo querer, sin embargo me enloqueciste tanto que olvide ser humana.

Un comentario sobre “Te quiero a ti

Deja un comentario