Te soñé!
Soñé el perfume de tu cuerpo, soñé tu piel, soñé que me devorabas sin remordimiento.
Un momento efímero, una combinación de amor y sexo, despojando en un segundo la ropa.
Un sueño en donde no existíamos, solo era tiempo, nunca había conocido algo tan exitante. Toque cada rincón, gemidos que provocaban cada caricia.
Tu aliento entre suspiros, un corazón latir, latía con tanta intensidad.
Y aquí sigo soñandote, soñadora con papel y tinta, escribiendo en mi pensamiento tu silueta, como una soñadora que se va debilitando en torrentes de soledad.
Como una vagabunda que deambula en tu cuerpo, soñando que el tiempo resbala sin prisa, aferrada a tu inmenso vacío.
Amarrada a tu aroma, arrojando tus indiferencias, convirtiéndolas en sueños húmedos.

Sabes como te soñé, a mi lado, en la cama, brillante, intacto y único, gimiendo, gonzando, así es el anhelo, un corazón soñador.